La alimentación es una cuestión que importa a la mayoría de la población. A diario pensamos, hablamos e investigamos sobre ella. Hasta ahora, las únicas fuentes que recababan información sobre la alimentación eran libros, blogs, apariciones en televisión o quizás, un apartado de una revista. Sin embargo, ya no suponen el principal medio de difusión. Las redes sociales han ocupado su puesto y se han alzado por todo lo alto.
En este aspecto, las empresas no han desaprovechado la ocasión. Las estrategias de marketing abarcan cualquier sector del mercado. Por ello, la mayor parte de las marcas de alimentos han reconducido su forma de alcanzar al público. Cada vez es más frecuente encontrar el perfil de una gran empresa alimenticia en una red social.

No solo eso, cualquier pequeña tienda o proyecto necesita darse a conocer en estos espacios. Pero, ¿por qué?
La comida es un tema muy popular y extremadamente visual. A la gente le encanta twittear, grabar, compartir, hablar y probar comida. (Insertar muchas fotos). De hecho, según Think With Google, las opiniones sobre alimentos y contenidos sobre recetas aumentaron en un 59% y el engagement en los canales de alimentos aumentó en un 118%. Los usuarios se ven atraídos por un contenido inspirador, entretenido y accesible.
¿Cómo emplean las empresas esta información?
Una de las principales vías para llegar al usuario en las redes sociales son los conocidos influencers. En ocasiones, su trabajo consigue un mayor alcance que la propia campaña de la marca. Las empresas no pierden el tiempo y realizan constantemente colaboraciones con estos perfiles. Ya sabemos que su contenido ayuda a la audiencia a conocer opiniones pero, ¿por qué los eligen? Quizás, lo fundamental es la gran cantidad de personas que les apoya, es decir, su comunidad. Por tanto, las marcas saben que pueden ofrecer una experiencia de primera mano y tener la total confianza y credibilidad de su público a través de estas personas. Según el último Estudio Anual de Redes Sociales 2019 de IAB, un 37% de los consumidores encuestados considera creíbles a los influencers que sigue.
Si algo caracteriza a un influencer es su capacidad para distinguirse o resaltar sobre el resto. Hablamos de la creatividad. Son creadores de contenido más rápidos y eficaces que algunas marcas. Además, todo lo que ofrecen puede ser compartido, aumentando la interacción. En este sentido, han aparecido los influencers de la alimentación. De hecho, se acaba de crear The Troop, la primera agencia en España especializada en marketing de influencers en alimentación. En uno de sus artículos tratan la aportación del marketing alimentario.
El papel de los influencers
Esta nueva profesión de influencers, a menudo conocidos como foodies o healthies, promueven un estilo de vida y hábitos alimenticios a través de las redes sociales. Aconsejan sobre qué comer, dónde comer, qué no probar, etc. El problema es que no todos saben sobre nutrición, exponiendo opiniones sin basarse en datos rigurosos. Entonces, ¿cómo sabemos si lo que dicen es cierto? Ante todo, debemos tener criterio a la hora de elegir a quién seguimos de este sector. Este perfil nos tiene que ofrecer información actualizada, independiente, rigurosa, honesta y con conocimiento. Un punto fundamental es que tenga formación específica de este tema.
Los alimentos y recetas son una de las fuentes en las que más se apoyan las estrategias de Marketing para el sector gastronómico. Las marcas están detrás promocionando sus productos. No todos los influencers son fieles a sus valores y algunos caen en alguna campaña de productos no tan beneficiosos. Además, son muchos los perfiles que se alejan de una dieta sana y equilibrada y comparten publicaciones con alimentos. ¿Podemos fiarnos de sus recomendaciones nutricionales? Rotundamente no. La Fundación Caja Rural Burgos ofrece una serie de casos polémicos en los que famosos ejercieron como medio de comunicación para una marca y resultó ser un total fracaso.
En general, esta publicidad está dirigida a todo tipo de públicos. Aunque todos sabemos que los jóvenes representan el mayor porcentaje, pudiendo ser más fácilmente manipulados debido a su desinformación.
¿Cómo nos influyen a la hora de hacer la compra?
Todo lo que vemos en la red tiene un impacto sobre nosotros. Esto también se refleja en el momento de hacer la compra. Según el informe ‘Radiografía del nuevo universo del lujo’, elaborado por el EAE Business School, el primer punto para decidir una compra es la marca (46,1%) y la fama que esta tiene. No obstante, el segundo punto para llevarse un producto a casa es el consejo de un influencer con cierta relevancia (26,9%). Las marcas ofrecen información valiosa sobre un producto. Sin embargo, las opiniones que nos llegan de personas cercanas o en las que se confía valen el doble. Según este estudio de NCBI, los productos que muestra o patrocina un influencer o una celebrity, adquieren una percepción más confiable y creíble. Por ello, lo primero que deberíamos hacer es saber cuándo estamos siendo expuestos a la publicidad.
Conclusiones
En definitiva, el sector gastronómico ha conseguido posicionarse en las redes sociales como una de las principales estrategias de difusión. Cada vez son más los influencers que se suman a esta carrera y en consiguiente, las marcas que intentan acceder a ellos para promocionar sus productos. Sabemos que esta publicidad ofrecida en redes sociales debería ser veraz, legal, honesta y leal; aunque en ocasiones no lo sea. Por lo tanto, los consumidores deberían conocer cómo el entorno digital condiciona sus decisiones nutricionales. Ser conscientes de lo que realmente están comprando y de por qué lo están comprando.



